Indemnizaciones por despido en conciliaciones sin avenencia

Los acuerdos de indemnizacion por despidoTope Máximo de Indemnización. Si esto ocurre el trabajador debe ser readmitido en su puesto de trabajo y además cobrar el salario perteneciente al periodo en el que no ha estado activo. Las indemnizaciones por despido: Diferencias entre tipos de despidos Las indemnizaciones por despido han sufrido modificaciones con la reforma laboral de febrero de 2012. He sustituido a una compañera secretaria durante una baja de esta de 6 meses y no me han pagado la diferencia. El transcurso del tiempo vuelve a continuar, restando sólo los días que no se hayan gastado, cuando: Se celebra el acto de conciliación sin avenencia, esto es, sin acuerdo.

La citación del acto de conciliación se produce más tarde de 15 días hábiles desde la presentación en el registro de la papeleta. para los empleados/as cuyos contratos comenzado antes del 12 de febrero de 2012 el pago se ha fijado en 45 días de salario por año de servicio con el empleador antes del 12 de febrero de 2012 y 33 días de salario por año de servicio con la empresa desde el 12 de febrero de 2012 lo que, según el alto Tribunal, y en contra de lo que hasta ahora se venía interpretando, le permite acceder al límite de 42 mensualidades. Y respecto a la segunda de las trabajadoras, acumulaba una antigüedad, antes de la entrada en vigor de la reforma, de 22 años y cinco meses, lo que supone un total de 1008 días de indemnización.

Pero ni en términos recaudatorios ni en términos de equidad parece justificada la adopción de una medida que, en la regulación que se propone, se olvida de aspectos tales como la situación familiar del trabajador despedido, nivel salarial, tipo de despido, procedimiento utilizado, edad, posibilidad real de recolocación, etc., a la hora de cuantificar las cantidades exentas. Como decíamos al principio, el tiempo de escribir estas líneas el Gobierno ha anunciado la posible variación de los tramos y cantidades exentas establecidas en el anteproyecto de Ley; pero el impacto del anuncio previo ha sido fulminante y ha conseguido poner de acuerdo posiciones tradicionalmente enfrentadas (patronal y sindicatos) que ven en esta medida un nuevo obstáculo para el normal desenvolvimiento de la negociación colectiva y de las relaciones laborales.

¿Es lógico que una persona de 55 años, con 2 hijos a cargo y con un salario de 40.000 euros, que haya percibido una indemnización de 80.000 euros tenga que dedicar parte de esa cantidad al pago de impuestos? Nosotros entendemos que no, máxime teniendo en cuenta sus escasas posibilidades de hacerse con un nuevo puesto de trabajo. Cualquiera que sea la regulación final, bien se opte por el modelo o bien se aumente el mínimo exento, lo que es más que evidente es el perjuicio manifiesto al que potencialmente se somete a todos los trabajadores por cuenta ajena que tienen el privilegio de contar con un puesto de trabajo fijo. Esta regulación es aplicable a cualquier contrato de trabajo.

Acerca del Despido Objetivo Con la anterior reforma laboral, bastaba con probar perdidas previsibles. Sin embargo, basta una situacion económica relativa en los resultados de la empresa, y ello no solo implica la existencia de perdidas actuales y previstas, sino también la disminución persistente de ingresos durante tres trimestres consecutivos. Ya que todo despido se debe basar en una causa, la causa del despido objetivo no se basa en un incumplimiento previo del trabajador, sino una serie de causas, de las que ninguna parte, trabajador o empresa, es culpable. Que pagues impuestos por tu indemnización depende de cuando el empresario reconozca la improcedencia de tu despido.

Así, nos encontramos ante la paradoja de que si el empresario te despide, acto seguido reconoce la improcedencia del despido – supuesto muy habitual – y tú decides aceptar la indemnización, se entiende que tiene un origen pactado o de mutuo acuerdo, por lo que podrías tener que pagar impuestos por la indemnización percibida. Si no aceptases y decidieses reclamar contra el despido o contra la cuantía de la indemnización, nos encontramos con otra cara de la misma paradoja: la indemnización que aceptes en vía administrativa o judicial quedará exenta (hasta los límites máximos que te dije más arriba). Por tanto, nos encontramos ante un buen truco de magia: si reclamas, aunque estés de acuerdo con la indemnización que te ofrece el empresario y sepas que no puedes sacar un solo euro de más, la indemnización estará exenta.

Aquellos que a partir de ahora sean despedidos verán “recortada” la indemnización a la que podrían tener derecho, en un momento en el que además pierden su empleo. Para el tiempo de servicios restante, se tendrán en cuenta la nueva cuantía de 33 días por año de Servicio. También señala que si la indemnización en esa fecha era superior a 42 mensualidades, el máximo a percibir en todo caso sería el de 42 mensualidades. La sentencia aquí citada el Tribunal Supremo modifica el criterio indicado según se deduce del modo en que el Alto Tribunal calcula la indemnización que le corresponde a la trabajadora demandante.

Así, el Tribunal Supremo parece interpretar la Disposición Transitoria no contemplando la “congelación” del devengo de una mayor indemnización posterior a la fecha de febrero de 2012 para aquellos trabajadores cuya indemnización fuera superior a los 720 días en esa fecha: su interpretación es que estos trabajadores seguirán devengando indemnización hasta que ésta no fuera superior a 42 mensualidades, eso sí, computada la indemnización a partir de febrero 2012 a razón de 33 días por año.

Cabe, en todo caso, subrayar que el Tribunal Supremo no realiza en su sentencia una argumentación estructurada sobre las razones por las que no limita la cuantía de la indemnización: el planteamiento es tan escueto como manifestar que el límite de 720 días “se sustituye por el de 42 mensualidades”. Por último, señalar que este pronunciamiento es en este momento algo singular, que por no haberse reiterado no constituye desde el punto de vista técnico “Jurisprudencia”, pero que de consolidarse, tendría como consecuencia un cambio en la fórmula de cálculo hasta ahora pacíficamente entendida, teniendo que computar, en todas las indemnizaciones, el periodo de tiempo tras la reforma hasta el límite de 42 mensualidades, salvo que a la fecha de ésta ya se hubiese alcanzado este límite.